miércoles, 6 de mayo de 2009

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Estoy muerto pero apuntándome con un revolver a los parietales.

Los ruidos ya son perfectos delirios coloridos.

La cama parece flotar y desde arriba nada veo.

Mi cuerpo se dilata sobre mis manos.

Ya casi me voy, pero no así, sin verme.

Los respiros son cada vez más deseables.

Desde mis ojos caen corazoncitos quebrados. Mutilados.

Saqueo todo mis ahorros para recoger tu foto.

De una patada salgo, salgo vestido sobre un whisky de sábado.

Me escupo de insultos y corro tras mareas seductoras.

viernes, 24 de abril de 2009

Marquina en la mañana reparando los rastros que la debilidad le deja cuando duerme.




no permitas que nadie te enseñe a escribir, no dejes que nadie te de
indicaciones, no te desalientes, no preguntes, aprendé solo, fijate que la
inmensa mayoría es basura, que no te guste lo que escribís porque le
gusta a la que tu gusta, si lo que escribís le gusta a la que querés tira
todo eso, dejá lo que no entendés, no tirés nunca lo que te da
vergüenza, poné los nombres verdaderos de tus parientes y amigos, si los
cambias vas a ver que ya no existen, y no se puede escribir del que no
existe, no dejes que nadie te alabe, cuando te digan que eres muy bueno
lo que escribís empezá con otra cosa, si se te ocurre un poema escribí en
prosa, si te viene una novela, escribí un poemita, nunca corrijas textos
que sabés que pueden mejorar, corregí lo que no te acordabas que
existía, no te olvides de los bailes estan cargados, alguien los puso ahí
para que vayas y creás que podes contarlos, escribí lo que va a pasar
como si estuviera pasando, inventá una escritura biográfica, no dejés que
la realidad destruya tus papeles, cambiá la realidad para que se parezca a
lo que escribís, si cogés que sea para contarlo, no te encames por amor,
nunca, si sufrís que sea para darle existencia a un personaje, no dejés
que la experiencia te sirva para algo fuera de la literatura, sé un perro,
siempre, apostá al caos, el tiempo después ordena todo, lo junta, la
gente le pone nombre a todo lo que hiciste, no hagás caso, de nada, no
sirve más estar triste por lo que pasa, los que te destruyeron te odian,
nunca olvides eso, los que te odian te envidian, no hay vuelta, los que te
envidian te aman, y no olvides que esa noche de gloria es eterna y sirve
para siempre, nunca vas a poder quejarte. Ah, me olvidaba, hay que
borrar todo esto…



Daniel Durand

lunes, 13 de abril de 2009

TeParto

Te parto, te destrozo

Te pienso y te uso

Te odio

Pienso destrozarte el sábado

Te demuelo y te ahogo cerebro

Sesos hundidos en la pileta

Te odio células de mi sangre

Te odio princesita pensante

Tú me das resaca dominguera

Más te detesto estado nauseabundo

No puedo vencerte

Te amo más de lo que pienso




jueves, 2 de abril de 2009

Sangre de Sangre


Como un pendejo estoy corriendo por la noche escalofriante mientras los pájaros azules se escapan de las entrañas de mi sangre, sigo masticando las palabras delirantes que dan camino al crepúsculo casi muerto. En las corrientes de sonidos abundantes voy con ellos con la mera agonía de caer en el éxtasis del alcohol, siempre se ve que los días se desfiguran con el recuerdo estampado por la estupidez. Son mis primos que nunca mueren por su nombre, son ellos los que hoy acompañan mi tumba viva; me muerden, me golpean, me besan y manosean mis sesos dormidos y sin colesterol.


Risas continuamente despiertan el saludo, y memoria intercambiadas interpretan los dichosos días de gloria, eh ya contado hasta cansarme los vasos derretidos y eh acordado las movedizas madrugadas junto a la columna, pero siempre me veo bailando con ellos, me veo acomodado en sus sillas. Lo eh visto con sus codos sobre el mueble mientras contaba las neuronas perdidas; las peculiares escenas de amor cantaban y reclamaban los encuentros. Uno me habla de las venas y su reacción a la locura el otro charla con las letras y me mira con los ojos desorbitados; capacitando en la mitad del viaje rogamos por el perfume desnudo que erecta nuestros deseos de seguir abrazando a la noche totalmente sexual.


Las pálidas palabras resucitadas en la mañana, suenan aturdidas de odio y amor, son las poesías descarnadas del pequeño anzuelo clavado en nuestros ojos; somos indios-zombis paseando en círculo y tomando del dulce lenguaje portado por la locura-ácida.


Así son las escamas que cubren lo real de la vida, son las noches de colchones picantes y la carneviva trabaja desajustando nuestros oídos en la mañana de resacas melodramáticas. Sí, abrasemos de las manos y vallamos más allá de la sangre, copulemos por un minuto para encontrarnos frotados por el frió y el calor de la memoria. Dejemos de lado la vida, soñemos las diosas en la cumbre de nuestra pornografía feliz.




jueves, 19 de marzo de 2009

Traga monedas



Caminando por las sombras que otros odian suelo leer mi diario con fotos en blanco y negro, siempre pierdo el tiempo con las sopas de letras, pero a los chistes nunca me suenan con ganas, pasando de pagina resuelvo tirarlo para encontrar otra manera de descuidar mi alma. Suena mi teléfono móvil y al sentirlo veo una moneda llena de recuerdos que me ata las manos y los dedos, ese estampo me despierta sudoroso y aterrado como si mi destino se pierde sin pagarlo. Casi llego a horario pero tenia ganas de seguir recostado descubriendo mi pecho por pequeños sueños electrocutados de semillas, que mentira podré creerme hoy, una sonrisa rueda en mis ojos sabiendo que sólo lo hago por repetir un vaso más como todos los días. Mi facultad resume mis simples estornudos refugiados por pañuelos sin colores y sobrios de desiertos, que pretendo esperar si mis colegas casualmente ya están sentados comiendo con sus manos lo más merecido que ellos creen tener. Penetro en un trago de agua que suele vaciar mi calma y propongo mirarme fuera de mí para calificar mi vestuario sin saber que es lo que esta de moda, solo reclamo que las medias sean del mismo talle, las zapatillas no me importan. Llega una carta que me enjuicia sin dudar y cubre mis salidas creyendo que mi muerte será sencilla, temblando rompo el espejo con mis puños gritando en silencio de las ganas efervescentes que dan marcha a mi corazón sin razón.



Seria cobarde no subirme a la calesita sabiendo que siempre termina, pero esos giros me hacen vomitar todo lo que tenía guardado después de aquel burdel de casi 21 años en mis patrañas de bolsillo, tan guardado que nunca recuerdo donde esta escondido, sólo siento su tenaz y perfecto apretón.



Las plazas de mi ciudad me descuidan y protegen mi sombra sin saber quien soy, sus bancos soportan aquel humo perfumado de todo lo natural y raptan mi cuerpo esquelético, ya he disfrutado de mis vacaciones me digo y corro con mis ruedas para explayarme en mis sueños.





jueves, 12 de marzo de 2009

Seminario



Los vientos volaban mis ideas

la fantasía encontraba lo infinito

su pelo acortado por lo frío

siento besarte, sin conocer el deseo.



Las diosas yacen en la tierra

y el amor castrado por debajo

todos hablan del fuego

acá el sol inmolado cauteriza el odio.



Cada parte penetra bajo el calor

salen por la piel el salitre del deseo

y los aplausos penetran en el ritmo

las voces parecen zombis mudos

las manos cobijan cada curva mojada.



Los táctiles deseos arden y siguen fundiéndose

Hay docenas de erectas formas y un color que existe al final



Las sabanas podridas se convierten en papal secante

la hora llego al sacudir los cuerpos

se apresan y sueltan con cada fricción



Ahí reclutan lo esperado y llega,

llegó el placer en limusina de carne.






lunes, 2 de marzo de 2009

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Si tengo un poco de sueño en mis manos, los corazones solo esperan ser quemados, hoy el bar esta sin banquetas y la gente erecta ya no quiere esperar, que conmovedor son los que salen para matar su pecho, la carta no se lee, mi sed invade todo mi respeto, corro sobre la barra para desnucarme en un baso de whisky rebasado de perdón. Sobre el extremo desfilan mujeres voluminosas con todos sus sahumerios de pico dulce y sus vestidos de pantallas, los perros sabuesos muerden mis tobillos y no dejan de balbucear su chamuyo. Las colosales mecerás cargan sus copas de fuego y caen sobre su cansancio áspero y retumbado, sus collares atan mis consuelos y se llevan todo lo que ya había pagado en mi mesa, no esperan las propinas saben que mi desdicha es eterna. Aquel escrito en el baño reclama ser recordado por todos y su olor a meada espanta mis lágrimas de ese rincón iluminado por lo descompuesto de las paredes; que se siente no tener un poco de necesidad. Sumergido en los banquetes de la noche pido con mi brazo naufragado otra copa lastimada por la belleza de mi dolor, mis compañeros devoran la miel revistiéndose los bigotes, mientras los templados vasos respiran verdades y desatan la furia de su veneno. Cada vez más y más voy hundiéndome en lo oscuro de aquel bar, alguien me dice: tus pies están sangrando… estas bien?…. Yo le digo: ya estoy como quería.... Cayendo por cada escalón despido las puertas y salgo al suburbio despojado y maldito, las baldosas parecen llevarme no se donde y repito mi encantamiento sin beberlo. Caminando con mis ojos regreso chamullando de las azules con mi compañero secreto, los kioscos ofrecen un poco de consuelo, y mis pies no paran de sangrar. Por suerte soy atropellado por un auto que deja mi alma tirada en la punta de mi cama, tomando aire y engordando de agua me fusilo sobre mis sabanas. Medio muerto miro mis pies diciendo: mañana vemos como hacemos, ya estoy del otro lado. Sin darme cuenta mi cuerpo llega a las dos horas más tarde totalmente desnudo y lleno de ilusiones, acostado con su aliento alcoholizado me habla de que fue lo que hizo mal, de cómo fue que no se acuerda, de que no entiende por que vino desnudo, yo lo miro y sin titubear estrangulo su cabeza con pequeños besos desteñidos, en un lapso incontable y casi sin palabras trata de comprender mi decisión. Él y yo sabemos que nuestra casa algún día será despojada de todo este vacío silencioso y aturdido.