Hoy no sirve hablar, ya no sirve beber ese vaso, todo fue
como quiso él, si él, el que nunca deja descansar, el que
nunca sabe como se transformara hoy, pero siempre nos
acaricia con sus látigos de hielo. Sus historias son recuerdos
frustrados de gente desconforme e inquieta por sus temores,
sus adivinanzas a veces quieren decir algo y otras sólo
bromea con todos, sus descripciones tratan de codificar su
señal para lograr una tarea brusca y realista. Pero como saber
que hoy soy yo el que no entiende su historia.

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