Banco estrangulando y dorado
Atrapado, incrustado sobra una pared obnubilar
Estampado sobra un muerto esponjoso
Nunca te conocí, o eso creo saberlo. Pero suelo verte en el espejo junto a mi juego.
Mientras cada cual absorbe dietéticas formas para verse bien,
acá todo se tiñe con rosas amarillentas,
los pasillos termina con defenestradas palabras descolgadas de un mismo ser.
El hijo de puta se siente bien.
Sexo sobre el barro
Así, se siente cuando me tocas
Pedazo de rocas sobre el mar profundo
Eso veo cuando despliego el orgasmo
Lenguas pasadas por acido y metal rancio
Te recojo de lo profundo del éxtasis
Tu aparato todo ensangrentado babea el licor
Sediento me embargo sin regreso
Nos sumergimos todos los sábados
Pero tengo muy poca memoria, siempre cae sábado
Ella se fue con su acaramelado lado oscuro
Acá naufragado con tecnología pero sin sesos
Los barcos en silencio pasan por mi nariz
Bebo lo nuevo que trajo el cobre
Bailo sobre el manojo de sexo abundante
Y pienso que no existo en esta isla enamorada
Aislado del tiempo, siento pánico
Las ratas suben hasta mi cuello, siento sus patas recorrer mi cuerpo
En mi cama yo y el pánico abrasados
Mientras el miedo vuela en forma de mosquito
El ventilador de pie grita espasmos y sopla oscuridad bajo mi cobijo
El miedo quiere picarme pero la oscuridad sopla tan bien que logra espantarlo
El pánico me abrasa más fuerte y las ratas ya cubren todo mi cuerpo
Yo no hablo, me siento callado atado a todo esto
Me rasco la entrepierna y espero el paso en falso
Para volver al tiempo
Ese tiempo vivo