viernes, 24 de abril de 2009

Marquina en la mañana reparando los rastros que la debilidad le deja cuando duerme.




no permitas que nadie te enseñe a escribir, no dejes que nadie te de
indicaciones, no te desalientes, no preguntes, aprendé solo, fijate que la
inmensa mayoría es basura, que no te guste lo que escribís porque le
gusta a la que tu gusta, si lo que escribís le gusta a la que querés tira
todo eso, dejá lo que no entendés, no tirés nunca lo que te da
vergüenza, poné los nombres verdaderos de tus parientes y amigos, si los
cambias vas a ver que ya no existen, y no se puede escribir del que no
existe, no dejes que nadie te alabe, cuando te digan que eres muy bueno
lo que escribís empezá con otra cosa, si se te ocurre un poema escribí en
prosa, si te viene una novela, escribí un poemita, nunca corrijas textos
que sabés que pueden mejorar, corregí lo que no te acordabas que
existía, no te olvides de los bailes estan cargados, alguien los puso ahí
para que vayas y creás que podes contarlos, escribí lo que va a pasar
como si estuviera pasando, inventá una escritura biográfica, no dejés que
la realidad destruya tus papeles, cambiá la realidad para que se parezca a
lo que escribís, si cogés que sea para contarlo, no te encames por amor,
nunca, si sufrís que sea para darle existencia a un personaje, no dejés
que la experiencia te sirva para algo fuera de la literatura, sé un perro,
siempre, apostá al caos, el tiempo después ordena todo, lo junta, la
gente le pone nombre a todo lo que hiciste, no hagás caso, de nada, no
sirve más estar triste por lo que pasa, los que te destruyeron te odian,
nunca olvides eso, los que te odian te envidian, no hay vuelta, los que te
envidian te aman, y no olvides que esa noche de gloria es eterna y sirve
para siempre, nunca vas a poder quejarte. Ah, me olvidaba, hay que
borrar todo esto…



Daniel Durand

lunes, 13 de abril de 2009

TeParto

Te parto, te destrozo

Te pienso y te uso

Te odio

Pienso destrozarte el sábado

Te demuelo y te ahogo cerebro

Sesos hundidos en la pileta

Te odio células de mi sangre

Te odio princesita pensante

Tú me das resaca dominguera

Más te detesto estado nauseabundo

No puedo vencerte

Te amo más de lo que pienso




jueves, 2 de abril de 2009

Sangre de Sangre


Como un pendejo estoy corriendo por la noche escalofriante mientras los pájaros azules se escapan de las entrañas de mi sangre, sigo masticando las palabras delirantes que dan camino al crepúsculo casi muerto. En las corrientes de sonidos abundantes voy con ellos con la mera agonía de caer en el éxtasis del alcohol, siempre se ve que los días se desfiguran con el recuerdo estampado por la estupidez. Son mis primos que nunca mueren por su nombre, son ellos los que hoy acompañan mi tumba viva; me muerden, me golpean, me besan y manosean mis sesos dormidos y sin colesterol.


Risas continuamente despiertan el saludo, y memoria intercambiadas interpretan los dichosos días de gloria, eh ya contado hasta cansarme los vasos derretidos y eh acordado las movedizas madrugadas junto a la columna, pero siempre me veo bailando con ellos, me veo acomodado en sus sillas. Lo eh visto con sus codos sobre el mueble mientras contaba las neuronas perdidas; las peculiares escenas de amor cantaban y reclamaban los encuentros. Uno me habla de las venas y su reacción a la locura el otro charla con las letras y me mira con los ojos desorbitados; capacitando en la mitad del viaje rogamos por el perfume desnudo que erecta nuestros deseos de seguir abrazando a la noche totalmente sexual.


Las pálidas palabras resucitadas en la mañana, suenan aturdidas de odio y amor, son las poesías descarnadas del pequeño anzuelo clavado en nuestros ojos; somos indios-zombis paseando en círculo y tomando del dulce lenguaje portado por la locura-ácida.


Así son las escamas que cubren lo real de la vida, son las noches de colchones picantes y la carneviva trabaja desajustando nuestros oídos en la mañana de resacas melodramáticas. Sí, abrasemos de las manos y vallamos más allá de la sangre, copulemos por un minuto para encontrarnos frotados por el frió y el calor de la memoria. Dejemos de lado la vida, soñemos las diosas en la cumbre de nuestra pornografía feliz.